
La considerada mayor matanza de mamíferos marinos de nuestro planeta se puso en marcha el pasado día 23 en Canadá y tendrá una duración aproximada de dos meses.
El ministerio de Pesca permite este año la impresionante e insólita cifra de 280.000 focas asesinadas. En tan solo un par de días se han asesinado 19.000 ejemplares.
Estas focas son cruelmente asesinadas, apaleadas de una forma que no se estropee su preciada piel, a golpes en la cabeza y a tiros, veterinarios independientes que han supervisado la caza, indican que el 42% de las focas examinadas no presentaban un daño craneal suficiente para garantizar que estuvieran inconscientes mientras las despellejaban. El 97 % de focas muertas lo componen las crías de pocas semanas de vida, ya que al no saber nadar son un objetivo fácil para estos crueles asesinos.
Es una práctica innecesaria ya que los pescadores de Canadá no viven de los ingresos de estas focas si no de la fuente que les genera la mayoría de sus ingresos que son los cangrejos, langosta y gambas. Muchas ONG proponen boicotear a Canadá no consumiendo marisco y pescado de este país y asi generar importantes pérdidas económicas. Lo que esperan las organizaciones es que ante esta pérdida, Canadá elija y elimine la caza de focas que genera muchos menos beneficios.

Una resolución que se votará el mes que viene en el Parlamento Europeo pretende prohibir totalmente la comercialización de productos derivados de estos mamíferos y su paso a través de la UE con destino a otros mercados.
Esta prohibición abarcaría también la carne, aceite, grasa, órganos, pieles tanto en bruto como de peletería. En la práctica, los productos derivados de la foca, como bolsos, sombreros, botas y guantes utilizados por los motociclistas, los esquiadores y los boxeadores serían por tanto ilegal, al igual que productos parafarmacéuticos vendidos como suplementos ácidos grasos Omega 3.
Hasta el momento, España apoyaba la propuesta de la Comisión, que prevé la prohibición de importar productos de focas salvo que estas hayan sido sacrificadas sin haber sufrido. Sin embargo, el Gobierno español no descarta adoptar la posición de Francia, que ha anunciado públicamente que se sumará al veto total si existe una postura mayoritaria.


Encima estos cazadores se permiten el lujo de decir que la forma de matar a estos animales es del todo humanitaria, es que eso ya es querer reírse del mundo entero. Todos sabemos que simplemente cazan por diversión, no por el dinero que genera, ya que es mínimo.




